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Sudoku de asesinato: el puzzle de lógica en el que se atrapa al culpable

Un sudoku de asesinato —el género que dieron a conocer los libros Murdoku de Manuel Garand— cruza el misterio de asesinato clásico con una rejilla al estilo sudoku. Ha habido un crimen en una escena sellada. Todos los que estaban dentro, sospechosos y víctima, deben volver a colocarse en el plano usando solo sus testimonios, con una persona por fila y como mucho una por columna. Cuando todas las colocaciones quedan forzadas, exactamente un sospechoso aparece a solas en una sala con la víctima. Ese es tu asesino.

Cómo funciona un caso

La escena es un plano dividido en salas: la biblioteca, el camerino, la cubierta, el patio. Los muebles bloquean su casilla, aunque una persona puede estar sentada en un sillón o tumbada en una cama, y los cuadros, ventanas y espejos cuelgan de las paredes y sirven de referencia. Cada sospechoso declara algo, y todas las declaraciones son ciertas:

Cada testimonio recorta el mapa de posibilidades igual que un candidato de sudoku recorta una casilla. Y como cada colocación consume una fila entera y una columna entera, el tablero se derrumba en cadena: la tercera deducción cuesta mucho menos que la primera.

Testimonios, no acertijos de ingenio

Conviene entender qué clase de rompecabezas es este. No hay juegos de palabras, ni conocimiento oculto, ni conjeturas afortunadas: es deducción lógica pura sobre información espacial. Las pistas hablan de salas, de filas y columnas, de muebles concretos y de vecindad («al lado» significa justo arriba, abajo, izquierda o derecha y en la misma sala). Todo lo que necesitas para cerrar el caso está escrito en la pantalla.

Donde el género se vuelve cruel: el cómplice

Los casos difíciles esconden a un cómplice: un sospechoso que encubre al asesino y del que todas las declaraciones son falsas. Eso convierte cada una de sus frases en su opuesto lógico —«estaba en el patio» significa que estaba en cualquier sitio menos en el patio—, así que sus mentiras acaban situándolo tan bien como lo haría la verdad. Averiguar quién miente es un puzzle dentro del puzzle; la técnica está en la guía de casos con cómplice.

Y a veces, el porqué

Algunos expedientes añaden una segunda capa de pruebas: el móvil. Cada sospechoso arrastraba un móvil distinto —la venganza, la herencia, los celos, el chantaje, las deudas— y las pruebas del expediente descartan unos y señalan otros. Para cerrar esos casos no basta con nombrar al culpable: hay que decir también por qué lo hizo.

Dónde jugar, gratis y sin descargas

Kludoku publica cinco casos diarios compartidos por todo el planeta, del novato de 5×5 al experto de hasta 10 columnas por 9 filas. Es gratis, se juega en el navegador del móvil o del ordenador, no hay nada que instalar y está traducido al español, tablero y testimonios incluidos. Cada caso se genera proceduralmente y se verifica antes de publicarse, de modo que siempre tiene una única solución y nunca hay que adivinar. Kludoku es un juego online del género Murdoku e incorpora ilustraciones de los libros de Manuel Garand bajo licencia.

¿Es tu primer caso? Empieza por la guía de reglas y sigue con las técnicas de deducción.

Jugar gratis — sin descargas